Dependíamos el uno del otro y eso era todo. Habíamos llegado a un punto donde sabíamos que estábamos juntos. Un segundo era ese. Y el resto era la gracia de serlo. Como decía nuestro amigo, al final es todo lo que crees y ya.
Hace 1 año.
Economía social de mercado
Lección:Tenga cuidado a quien se la entrega... la confianza pue
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