lunes, 6 de junio de 2011

Nada de aritmética

Expongo el poema al infierno de las palabras

Así, una vez más, tenemos un cuadro aritmético perfecto

El tamaño de la T se construye como un edificio medieval

Las órdenes y planos, rítmicos, pero con algo que presionar en medio.

La naturaleza de la dimensión primera, la superficie

Donde todo converge sin difusiones,

Aguardan las demás dimensiones,

Al tiempo ni si quiera debería consultársele

La opinión, un pacto hay.

Limpio la hoja, reescribo el plano.

04/06/11

Todos tenían derecho a ser punkis. – 12/04/11

Todos tenían derecho a ser punkis

En una ciudad como esa,

Todos tenían derecho a ser punkis.

Cada tanto, la ciudad se dirigía a sí misma,

Se traicionaba impostergablemente

Y había que esperarla,

Pacientemente.

La lluvia, una vez más,

Recorriéndonos de lado a lado,

Asomándose entre las ventanas

Y que esa puta imagen lo resolviera todo.

Tras la mañana,

Todos tenían derecho a ser punkis,

Cagados de frío,

De un lado a otro.

Y dale otro cigarro.

Acá todos tenían derecho a ser punkis.

Todos tan asqueados,

Como adolescentes de moda,

Figuras que se repetían ciertamente,

Fila a fila,

Minuto a minuto, en las acequias

Refregándose,

Mordiéndose,

Enfermos de tanta risa y cerveza.

Sodomizados de sí mismos,

Todos tenían derecho a ser punkis.

Viejos, andando de un lado a otro,

Como si arrastrar los años ya no fuera un disparo,

Como si la adolescencia hubiese sido ayer,

Para cada uno, un paso al lado.

Repitiéndose el ciclo

Un eterno remolino de distracciones,

Un ir y venir mirándose todos como en espejos.

Todos tenían derecho a ser punkis,

Como secretando su locura lado a lado

Miradas y miradas, certeras, mojadas,

Caminando, hacia algún sitio,

Así

Todos tenían derecho a ser punkis.

Desde las micros y sus recorridos,

Se podía ver a los insectos deambular,

Rotos, subiendo las calles,

Insectos de negro, repetidos

Figuras sin ningún color.

El aullido, el odio.



– 12/04/11

Matta

Vimos un acto cultural en la universidad

Llegamos, corría un documental sueco, quién sabe,

Sobre los encapuchados, verbos como

Incendiar, destruir, rabiar.

El documental hablaba sobre injusticia social,

Sobre jóvenes hermosos,

Sobre opresión,

Sobre decadencia sistemática.

En España, al mismo tiempo,

Los indestructibles colgaban una bandera que decía

El problema es el sistema.

Por acá, en una plaza concurrida, sencillamente decía:

Aguante el pirómano.

Nosotros todos, dejamos de ver el documental anarquista

Solo para ver otro, sobre Matta.

En las capitales

La bandera se quema todos los días,

Sola, triste, contra el viento.

04/06/11